*Artículo publicado en la Revista Mi Jardín (Julio 2019)

En el huerto ecológico no se utilizan productos químicos para combatir las plagas y enfermedades. Esto no significa que las plantas estén destinadas a morir en cuanto tengan un problema de este tipo. El conocimiento tradicional y la investigación científica han desarrollado gran cantidad de remedios para evitar el uso de químicos y mantener a raya a los invasores del huerto.

La medicina natural es tan útil para humanos como para plantas

UN POCO DE MEDICINA DE PLANTAS

Cuando aparecen plagas y enfermedades en el huerto o el jardín lo único que solemos pensar es qué producto habrá en el mercado para acabar con el problema. Normalmente preguntamos en la tienda, compramos el producto que nos aconsejan, lo echamos y si el problema se acaba ahí, nuestra reflexión acaba con éste.

 Esto no solo sucede con las plantas, también pasa con nuestra propia salud. Aunque cada vez es más habitual, pocas veces la gente se pregunta cuál puede ser el origen de una gripe, un dolor articular o una diarrea. Cada vez es más habitual porque poco a poco van surgiendo estudios científicos que relacionan la alimentación, estado de ánimo o actividad física con el estado de salud. En el caso de las plantas sucede lo mismo. Ante una plaga o enfermedad no sólo hay que preguntarse por el remedio que solucione el problema visible, sino que también puede (y debe) ser una fuente de información para saber qué estamos haciendo mal, qué debemos mejorar y cómo funciona nuestro huerto.

Puede que no hayamos elegido bien las variedades, que estemos regando de más o de menos, hayamos fertilizado en exceso o en defecto el suelo… Las lecciones son muchas y el camino de aprendizaje es largo. En el huerto la mejor maestra es la experiencia y no debemos dejar pasar oportunidades como estas para continuar aprendiendo.

MEDICAMENTOS QUE SE CULTIVAN EN EL HUERTO

Aun así, aprender esto no es sinónimo de dejar a las plantas a su suerte o dejar que sean invadidas por sus enemigos naturales. La primera lección será que necesitamos reforzar la presencia de aliados del huerto tales como mariquitas y otros depredadores de los que ya hablamos en el número anterior. Pero… ¿qué hacer para acabar con la plaga que se está comiendo los tomates?

Gran cantidad de plantas tienen efectos medicinales sobre otras  plantas. Algunas son repulsivas, otras  insecticidas, fungicidas o antibacterianas. En el jardín, en el campo o en el herbolario tenemos un botiquín completo para ayudar a nuestro huerto.

La manera de preparar estas medicinas para plantas es variada. La más famosa es mediante fermentación en agua. Los llamados extractos. Son efectivos y pueden almacenarse durante más tiempo. El problema que tienen es que hay que prestar más atención en su preparación ya que suele durar entre 5 y 15 días. Para quien quiera probarlos pero no se anima a hacerlos, hay cada vez más oferta de este tipo de productos en el mercado.

Por otro lado, están las decocciones e infusiones. Tiene los mismos efectos pero su durabilidad es menor, sólo pueden almacenarse uno o dos días.

Para que los preparados de plantas sean lo más efectivos posibles, hay que tener en cuenta varias cosas:

EL AGUA

  • Agua de lluvia preferentemente (15-25 ºC), sino airear agua del grifo de 2 a 4 días.
  • Evitar bidones oxidados
  •  Tratar de usar agua lo más neutra posible, ni muy ácida ni muy alcalina
  • El agua de pozo suele ser caliza. Si está en zonas de cultivos es frecuente altos contenidos en nitratos que bloquearán la fermentación.

EL RECIPIENTE

  • Para preparar 10 l. usar un recipiente de 15 l
  • Los extractos fermentan mejor en grandes cantidades.
  • Mejor plástico que madera. Evitar el metal

LAS PLANTAS

  • Trocear bien las plantas antes de meterlas en el recipiente. Para infusiones los cortes serán más finos.
  •  En general 1 kg de planta fresca para 10L de agua. Si la planta es seca de 100-200 gr. para 10L.

EL BOTIQUÍN BÁSICO DE LA HUERTA: ORTIGA, COLA DE CABALLO Y AJO

Aunque hay gran cantidad de plantas con propiedades interesantes para el huerto, hay unas básicas que contribuyen a resolver muchos problemas.

ORTIGA (Urtica dioica): La estrella de los tratamientos para el huerto. Favorece las defensas naturales de las plantas y es repelente de insectos. Además estimula la vida microbiana, acelera el compostaje y sirve de abono foliar. Es interesante utilizarla como tratamiento preventivo una vez cada 15 días. Para ello se recomienda tener ya un extracto fermentado en casa y diluirlo en agua.

Es fácil de encontrar en entornos húmedos y muy nitrogenados. Hay varias especies, las más usadas para los preparados son la ortiga mayor (Urtica dioica) y ortiga menor (Urtica urens).

COLA DE CABALLO (Equisetum arvense): Es el preventivo contra hongos por excelencia. Está demostrado que estimula el engrosamiento de las paredes celulares de las plantas, lo que dificulta la entrada de hongos. Actúa además como fungicida. Al estimular las defensas naturales de las plantas, muchas veces se hacen tratamientos preventivos periódicos mezclado con la ortiga.

AJO: Por ser un habitual de nuestra despensa y sus propiedades, es una de las indispensables del botiquín del huerto. Es un reconocido insecticida frente a fitófagos (pulgones, araña roja, trips…). Tiene propiedades fungicidas y es un eficaz repelente contra herbívoros como conejos o corzos. Lo más común es cocer 100g de ajo picado en 1L de agua durante  5-10 minutos, apagar el fuego y mantenerlo en infusión durante una noche.

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